La Estación acoge la I Parada del VII Circuito Intercultural de Ajedrez, un evento que se recupera tras la pandemia

El pasado domingo, 3 de abril, La Estación acogió la primera parada de un evento emblemático del centro comunitario: el Circuito Intercultural de Ajedrez. Esta actividad, organizada desde el Club de Ajedrez Casino de Beniaján y la escuela Duochess con el apoyo de Fundación Cepaim, había emprendido su VII edición justo cuando llegó la pandemia, debiendo ser suspendida y no pudiéndose retomar hasta ahora.

Este Circuito de Ajedrez tiene como objetivos fundamentales el fomento de la amistad entre participantes, el aprendizaje intergeneracional y acercar lazos entre clubes de distintos lugares de la Región; precisamente en esta primera parada, en La Estación de Beniaján confluyeron jugadores de Molina de Segura, Mar Menor, Guadalupe o incluso de la provincia de Alicante. A esto se suma la componente intercultural que se da al encuentro, impulsada desde el proyecto Periferia-S de Fundación Cepaim, alentando que el ajedrez pueda llegar a todas partes y a cualquier persona.

La competición se llevó a cabo mediante dos torneos simultáneos: el absoluto, en el que participaron 22 jugadores; y el escolar, con 18 niños y niñas menores de 12 años. Se contó además con la presencia del Gran Maestro Pepe Cuenca, todo un referente nacional en el mundo del ajedrez. Las próximas paradas tendrán lugar el 15 de mayo y 19 de junio en otros puntos de la Región de Murcia.

Microacciona 2021 enciende motores

Tras el obligado paréntesis de la pandemia, el Centro Comunitario Intercultural “La Estación” dependiente de Fundación Cepaim, junto al Centro Cultural y Auditorio de Beniaján, pertenecientes a la red de espacios culturales del Ayuntamiento de Murcia, han puesto en marcha la VI convocatoria para la selección de proyectos de arte y acción social a desarrollar en el marco del festival Beniaján Microacciona 2021.

La propuesta, fruto de un estrecho trabajo en red que se viene realizando entre ambas instituciones, está ya consolidada desde hace varios años y mantiene toda su esencia, especialmente en este tiempo que venimos atravesando de dificultad para el sector y la producción artística, y cuando la necesidad de apostar por iniciativas encaminadas a la mejora social y a potenciar la mirada hacia lo local se ha hecho, además, mucho más latente.

El plazo para recibir las propuestas quedó abierto el pasado lunes 2 de agosto con la publicación de las bases, y se prolongará hasta el 6 de septiembre. Tras la valoración de los proyectos recibidos, en esta edición serán tres los que consigan un apoyo económico de 700€ cada uno para su ejecución durante el festival Beniaján Microacciona 2021, que se desarrollará el próximo otoño.

A la convocatoria se podrán presentar artistas o profesionales de la acción social mayores de edad, a título individual o colectivo. Los proyectos que se buscan han de ser creativos e innovadores, utilizando cualquier disciplina artística como herramienta a la hora de abordar una temática social detectada en el territorio de Beniaján. Se valorará la posibilidad de implicar a colectivos y entidades locales en el planteamiento del desarrollo o la ejecución de la propuesta. Y se cuenta además en esta edición con la referencia de una guía metodológica sobre experiencias anteriores de Microacciona, elaborada y publicada por las entidades convocantes.

Fundación Cepaim apoya Microacciona desde el proyecto Periferia-S que se viene llevando a cabo este año en el CCI la Estación, financiado por la Consejería de Mujer, Igualdad, LGTBI, Familias y Política Social de la Región de Murcia.

Para acceder a las BASES DE LA CONVOCATORIA pincha AQUÍ
Para consultar la GUÍA METODOLÓGICA pincha AQUÍ

Correos de contacto: auditorio.beniajan@ayto-murcia.es / centrocultural.beniajan@ayto-murcia.es / ventanilla@laestaciondebeniajan.com

Teléfonos de contacto: 607182098 (La Estación) / 968824114 (Auditorio y Centro Cultural)

Voces al unísono poniendo en valor la Diversidad Cultural como origen, presente y único futuro posible en Murcia.

El Proyecto Periferia-S se une al Festival Murcia Tres Culturas para celebrar el Día Mundial de la Diversidad Cultural, el viernes 21 de mayo, colaborando en la difusión de la mesa redonda “Murcia Andalusí. Herencia y presencia hoy. Diálogo joven”, organizada por la Asociación ONDA de Murcia en el Centro Cultural Puertas de Castilla, con la participación de Pilar Garrido, Juan José Tamayo y Houssein El Ouariachi y moderada por Mariam Chenouf. Al término del acto se leyó el Manifiesto elaborado para la ocasión por las 16 entidades que componemos la Mesa de la Islamofobia en Murcia.

Mariam Chenouf es cartagenera. Ha estudiado medicina y acaba de terminar el MIR. Pronto estará pasando consulta en atención primaria, su especialidad. Allí hará preguntas a sus pacientes para empezar a barruntar un diagnóstico sobre los males que les afectan y, así poder encontrar una solución, un alivio.

Lo mismo hace la tarde del 21 de mayo en el salón de actos del Centro Cultural Puertas de Castilla durante la mesa redonda ‘Murcia andalusí. Herencia y presencia hoy. Diálogo joven’, dentro de la programación del Festival Murcia Tres Culturas. Mariam lanza preguntas a sus contertulios para encontrar explicaciones a los silencios que la historia local y nacional ha guardado sobre nuestra herencia islámica, algo que pueda explicar la invisibilidad de figuras murcianas punteras de la filosofía y la sabiduría durante los siglos X a XIV, preguntas y respuestas que nos permitan reconciliarnos con nuestra historia, reconocernos en nuestros orígenes y que alivien el dolor que causa el desconocimiento, que puede llevar a graves enfermedades sociales, como el racismo o la Islamofobia.

Ponentes en la Mesa Redonda «Murcia Andalusí. Herencia y presencia hoy. Diálogo joven». De izquierda a derecha: Houssein El Ouariachi, Pilar Garrido, Mariam Chenouf y Juan José Tamayo.

Conocedora de que actividades como esta “mesa redonda” son antídoto contra esos males, otra “mesa” se unió a la preparación del evento, la conocida como “Mesa de la Islamofobia en Murcia”, constituida a finales de 2019 y que ha retomado su actividad con fuerza al albur del evento del 21 de mayo, Día Mundial de la Diversidad Cultural.

La Mesa de la Islamofobia en Murcia está constituida por 16 entidades, instituciones y asociaciones, entre las que figura la Organización Nacional para el Diálogo y la Participación (ONDA), de la que es miembro activo nuestra doctora, Mariam Chenouf, encargada de dinamizar el debate esta tarde; Mounia Tbib, gran organizadora del evento y Houssein El Ouariachi, periodista y presidente de ONDA y una de las voces que podremos escuchar durante la tarde, haciendo un análisis del relato tergiversado y oportunista que ha hecho la Historia, magnificando algunos periodos y minimizando otros (independientemente de su duración) para crear una visión única e interesada del pasado, que justificaría el presente. El Ouariachi nos exhorta a ser parte activa en la recuperación de ese pasado para reescribir el presente, no quedarnos únicamente en el papel de víctimas, sino ser protagonistas de la comunidad que construye un futuro en paz, partiendo del diálogo y el respeto entre las distintas culturas que viven y conviven en un mismo espacio y tiempo. Y, para pasar de espectadores a protagonistas, es necesaria la PARTICIPACIÓN activa en la sociedad, a través de asociaciones como ONDA o mesas como esta Mesa de la Islamofobia, de la que es parte el Proyecto Periferia-S a través de Fundación Cepaim.

Parecido es el mensaje que lleva entre sus manos el conocido teólogo Juan José Tamayo, que desde el cristianismo se vio en la necesidad de conocer más sobre el islam a partir de unas clases que tuvo que dar a oficiales del Ejército.

Frente a personas que habían estado en operaciones militares en países de mayoría musulmana, se dio cuenta de su gran desconocimiento de otra de las religiones llamadas “del libro”, con la que se comparten multitud de rasgos comunes, como desgranó rápidamente en una de sus intervenciones. Fruto de este descubrimiento, se lanzó a la tarea de investigar sobre el islam y de este trabajo resultó una de sus publicaciones, “Hermano Islam”, que era uno de los que podía adquirirse en la mesita de libros instalada a la entrada del centro cultural Puertas de Castilla. 

Tamayo nos anima a revisar los relatos que nos llegan sobre “los otros” y mirarlos desde una perspectiva crítica, porque tal vez tengan más de “nosotros” de lo que nos quieren hacer ver. Y puso de manifiesto cómo en los periodos de la Historia que han fomentado el diálogo y el encuentro, han sido periodos de crecimiento y esplendo, mientras que los momentos de intolerancia, persecución y rechazo, han traído la regresión y el retroceso. Muestra de ambas posiciones sería la Murcia medieval que, desde el diálogo entre las culturas, consiguió una posición preminente y referente en el tablero internacional; mientras que episodios oscuros y de lamentable recuerdo como la expulsión de los moriscos (1609-1613) trajeron consigo un retroceso económico, cultural, demográfico, etc., sin ningún motivo justificable, más que la intolerancia y el fundamentalismo religioso. Cuando en nombre de Dios se persigue, mata o extermina, “Dios se da de baja de todas las religiones”, dijo Tamayo haciendo referencia a una viñeta de El Roto, publicada durante la invasión de Irak (2003).

Partiendo de la premisa de que el encuentro trae riqueza (en el más amplio sentido de la palabra) y el desencuentro, empobrecimiento, sólo nos queda reivindicar el diálogo para el encuentro, a través de la PARTICIPACIÓN, como hacía El Ouariachi y como estábamos haciendo en este evento, al que la siguiente tertuliana, Pilar Garrido, islamóloga y profesora de estudios árabes de la Universidad de Murcia, se refirió como una “fiesta” y un momento de gran alegría y gozo.

Presentación a cargo de Teresa Franco, Concejala de Juventud, Igualdad y Cooperación al Desarrollo del Ayuntamiento de Murcia del evento, frente a un auditorio con lleno total para festejar el Día Mundial de la Diversidad Cultural.

Garrido trajo la visión positiva a lo que se estaba viviendo en ese momento en Puertas de Castilla, mostrando que habíamos llenado todas las localidades disponibles para asistir al evento presencial, varias personas se habían quedado en la puerta y muchas otras lo estaban siguiendo en streaming. Estas ganas de hablar y encontrarse son el futuro para Pilar Garrido, aunque otros intenten ensombrecerlo o llenarlo de ruido para desviarlo hacia la confrontación o el odio.

La profesora empezó interpelando al auditorio con una “cascada de imágenes” en las que era difícil saber si el paisaje o la arquitectura mostrada pertenecían a Murcia, Damasco o El Cairo. Con el poder de la imagen nos traía a la palestra el tema de la tarde: el reconocimiento de los orígenes comunes. Más adelante, además, dedicó una parte de su intervención a poner en valor figuras muy reconocidas de la Murcia medieval, todas musulmanas, como el propio fundador de la ciudad, Abd Al-Rahman II, el sabio Ibn Arabí, Ibn Mardanish (conocido también como “Rey Lobo”) o el citado en El Quijote, Al-Ricotí y puso de manifiesto cómo estas figuras son muy reconocidas en otras partes del mundo, mientras que aquí apenas se las conoce, aun siendo originarias de Murcia.

Confluía, por tanto, con el resto de ponentes, en esa invisibilización de parte de nuestra historia, que es necesario reivindicar y sacar a la luz. Y puso toda su esperanza en las nuevas generaciones, personas jóvenes que ya viven en un contexto de diversidad y saben reconocer la riqueza que esta nos aporta.

Diversidad que caracteriza a las Periferia-S, como el nombre del proyecto en el que este año está embarcado el Centro Comunitario Intercultural La Estación de Beniaján, motivo por el cual no podíamos faltar a la cita en Puertas de Castilla el Día Mundial de la Diversidad Cultural. Allí estuvimos, también como parte de la organización que consiguió ese lleno absoluto al que se refirió la profesora Pilar Garrido. Y si ese lleno fue posible fue gracias al llamado “Trabajo en Red”, que es una de las buenas prácticas que llevamos a cabo en La Estación y en general en el área de Interculturalidad y Desarrollo Comunitario de Fundación Cepaim.

Entre las autoridades presentes en el acto, estuvo la Teniente de Alcalde de Igualdad, Juventud y Cooperación al Desarrollo en el Ayuntamiento de Murcia, Teresa Franco, quien presentó el acto y lo cerró en su intervención durante el debate, demandando más espacios como este, donde el diálogo sea posible. Cogemos el testigo y cerramos este post asegurando que sólo es un hasta luego, pues es bien seguro que una continuación de este evento pueda tener lugar en La Estación antes de fin de año.

Al terminar la Mesa Redonda, se hizo una lectura conjunta del Manifiesto elaborado al alimón por las entidades que componemos la Mesa de la Islamofobia, y que puede leerse y seguir recogiendo adhesiones en el siguiente enlace: https://docs.google.com/forms/d/14wOB7Nl6tYhs8TEn6VbpT2VcKj6O6PfAOfDoj4rUWnI/viewform?edit_requested=true

Fundación Cepaim, mayo 2021.

8 de marzo: un día para hacer visibles y reflexionar sobre las luchas cotidianas de las mujeres.

El proyecto Periferia-S ha llevado a cabo distintos procesos comunitarios para celebrar este inusual 8 de marzo en los territorios en los que actúa: Murcia, Cartagena y Lorca, con éxito de participación e implicación de los barrios en los que se ha llevado a cabo.

Periferia-S es un proyecto de ámbito regional que se lleva a cabo en distintos barrios y pedanías de los municipios de Murcia, Cartagena y Lorca, con financiación de las aportaciones del IRPF de la Región de Murcia y que plantea 5 líneas de actuación: participación, mediación educativa, mediación en el ámbito de la salud, trabajo en red y actividades con colectivos vulnerables.

Todas estas líneas buscan incidir en una mejora global de los territorios donde se actúa y para ello es imprescindible contar con la participación de la comunidad y que sean las personas las auténticas protagonistas de las actuaciones que se llevan a cabo.

Buscando ese objetivo de participación y empoderamiento de los barrios y las personas que los habitan, para celebrar este 8 de marzo se iniciaron distintas rondas de contacto a principios de año, apoyándonos en el tejido asociativo. Concretamente, en esta ocasión, las zonas intervenidas han sido Beniaján (en el municipio de Murcia) y el barrio de San Cristóbal en Lorca.

En Beniaján: palabras de color morado para anudar en la Vía Verde

En Beniaján se contactó con los tres centros de la mujer que hay en el territorio: en Villanueva, el centro de la mujer “Flor de Azahar”; en la zona centro, el centro de la mujer “8 de marzo” y en El Bojar, el centro de la mujer “María Seiquer”. Asimismo, se invitó a participar también a la Asociación de Artesanas, ya que está formada íntegramente por mujeres.

De estos contactos se creó un grupo de trabajo compuesto por 10 mujeres que, a su vez, hacían de enlace con el resto de mujeres vinculadas a cada centro o asociación a través de grupos privados de WhatsApp. Así, podemos decir que se hizo una intervención mixta que combinaba elementos tradicionales de desarrollo comunitario como es un taller presencial; y elementos de las nuevas tecnologías y redes sociales a través de las propias redes de cada asociación.

Sesión del taller con mujeres en La Estación de Beniaján

Nos estuvimos encontrando durante 3 miércoles, y además, fuimos juntas a disfrutar de la obra “Un, dos… Ovarios cuentos”, de Eugenia Manzanera, invitadas por el Auditorio de Beniaján, dentro de su festival “Enclave Mujer”, celebrado entre los días 24 y 28 de febrero. Fueron, por tanto, 4 días de reunión: tres para trabajar el empoderamiento y la creación de textos y uno para convivir en un espacio cultural y afianzar lazos que esperamos duren mucho más allá de esta actividad.

Ese fue el proceso y ese fue el disfrute. Pero la finalidad era dar visibilidad al día a día de las mujeres en una intervención pública hoy, el día 8 de marzo. Para ello contamos con el apoyo de la Junta Municipal de Beniaján, a quienes se informó de que haríamos una intervención en la Vía Verde con los textos creados por las mujeres.

Intervención en la Vía Verde (Beniaján)
Anudando palabras de color violeta

La Vía Verde es uno de los lugares más transitados en la Cordillera Sur. Conecta las pedanías que van desde Alquerías hasta Los Dolores, ya casi llegando a la ciudad, a través del camino ganado al antiguo trazado de la red de ferrocarril, que había quedado en desuso a partir de 2009. Por tanto, es emblemático como lugar al servicio de la ciudadanía, para el esparcimiento, el deporte y el encuentro. No podía haber un sitio mejor para mostrar el trabajo realizado con las mujeres en el taller de creación de textos. Y así ha sido: hemos engalanado los árboles de un tramo de la Vía con el color morado tan simbólico de este día y los textos elaborados por las mujeres.

Esta intervención será visible durante toda la semana y desde aquí animamos a otros grupos y colectivos a que hagan uso de la misma para difundir la creatividad y expresión libre de las mujeres hoy y cada día.

En Lorca: historia y futuro enlazados sobre el puente

La actividad del “Taller Creativo 8M” se inició hace semanas en Lorca. Nace de manera transversal del Programa Periferia-S para la dinamización la comunidad vecinal en Lorca, en concreto en los barrios de San Cristóbal- San Diego y Barrio de los Ángeles-Apolonia y aledaños.

Es importante reseñar la colaboración de la Federación de Organizaciones de Mujeres de Lorca (FOM), que ha facilitado las instalaciones y materiales de costura necesarios para la elaboración de banderolas y ha tenido un gran poder de congregación en lo que a participantes se refiere. Agradecer también al Ayuntamiento de Lorca, especialmente a la Concejalía de Igualdad y a la Concejalía de Participación Ciudadana, las cuales han brindado su apoyo y han facilitado el proceso.

Taller Creativo 8M en Lorca

El taller ha sido un proceso participativo donde las y los participantes han decidido qué hacer y cómo hacer la actividad en torno al 8M. En el taller han participado representantes de distintas asociaciones ubicadas en la zona, casi todas ellas representadas por mujeres, tales como: Asociación de Mujeres de San Cristóbal, la FOM, Mujolor, Consejo de la Juventud y Asociación Ramblilla de Tejares. También se implicaron mujeres participantes en el taller de “Confección Industrial Sostenible” de Fundación Cepaim.

Intervención en la entrada al barrio Apolonia

De este proceso ha salido el “Taller Creativo 8M” en el que se han elaborado distintas manualidades realizadas por las propias participantes, las cuales servirán para engalanar zonas de los barrios, como plazas y rotondas. Estas intervenciones se irán haciendo a lo largo de la semana, no sólo el 8M, porque el Día de las Mujeres es todos los días.

Lo que sí se ha hecho este 8 de marzo, como día especialmente simbólico, ha sido el despliegue de un lazo de grandes dimensiones en el conocido Puente del Barrio, porque con actividades como estas levantamos los necesarios puentes que unen pasado, presente y futuro para construir un mundo más justo en Igualdad.

Grupo de participantes en la intervención del Puente del Barrio (Lorca)

Paisaje. Martes de Carnaval

Es Martes de Carnaval y se cierra el primer ciclo festivo del año, el que recibe este mismo nombre y comenzó con San Antón. Las fiestas de este periodo son las fiestas de la luz: San Antón, La Candelaria, San Blas y, por fin, el Carnaval, que pone el punto álgido a estas fiestas que celebran el triunfo de la luz sobre la oscuridad, iniciado en el solsticio de invierno, o sea, en la Navidad. 

Carnaval pone el broche de oro a este ciclo de fiestas de la luz, llevando a la población a la diversión extrema, sin muchos miramientos, diciéndonos: “déjate llevar”. No en vano, cuando acabe este martes empezará el ciclo por excelencia de recogimiento, prudencia y contención en el calendario cristiano: la Cuaresma, que, por tanto, supondrá el reverso de todo lo vivido en los días del Carnaval. 

Puede que esta característica de dualidad que representa el Carnaval, de lo excesivo frente a la prudencia, sea una de las razones de su éxito a lo largo del tiempo. Los seres humanos y la vida en general, nos movemos constantemente en una disputa entre la vida y la muerte, entre el principio y el fin, entre lo que comienza y lo que se acaba. Y, a la vez, sabemos que todo es un continuo, y que no hay noche sin día, ni comienzo sin final y que ambas partes se necesitan y retroalimentan. Esta ciclicidad de la vida es bien recogida por las fiestas carnavalescas, por lo que conecta con una forma ancestral de entender el mundo.  

El Carnaval es una fiesta que viene de muy antiguo. Algunas corrientes sostienen que su origen estaría en fiestas paganas anteriores al cristianismo e incluso en culturas previas a Grecia y Roma, como la cultura Sumeria (Mesopotamia) y el Antiguo Egipto, por tanto podría pensarse que nace en torno al Mediterráneo Sur – Oriental. Pero también hay quien va más allá y conecta estas fiestas con los rituales en honor a algunas deidades en India. 

En cualquier caso, fue popularizada en todo el Imperio Romano, que, como se sabe, en su punto máximo de expansión, estaba extendido por todo el Mediterráneo, tanto al Norte, como al Sur de este mar que tanto nos une, y, a veces, tanto nos separa…

A su vez, cuando Europa se extiende por el mundo con las colonizaciones, lleva consigo una pesada carga de explotación económica, esclavitud, enfermedades y muerte; pero también llevan idioma, cultura, creencias y, por supuesto, fiestas. 

En América, se observa que el Antiguo Carnaval europeo conecta bien con tradiciones prehispánicas y con cantos y fiestas venidas del África subsahariana, portadas por las personas secuestradas y esclavizadas en las costas africanas. Probablemente, resida en esta conexión el éxito del Carnaval en toda América, pero sobre todo en el Sur, siendo el Carnaval de Río de Janeiro, en Brasil, el mayor de todo el mundo; y el de Montevideo, en Uruguay, el más largo, con 40 días de celebraciones. 

Máscaras de Carnaval en Beniaján, a mediados de siglo XX.
Fuente: Taller de Historia de Beniaján

En todos los lugares donde se celebra, el Carnaval se caracteriza por algunos elementos clave: el disfraz, el ruido y la sátira. Es decir, con la posibilidad de transitar por otras identidades (disfraz) y decir en voz alta lo que normalmente callamos (ruido y sátira), sin que nada de ello tenga consecuencias excesivamente negativas, pues en esos días todo está permitido. Es, por tanto, una fiesta que invita a la liberación y a no juzgar, ni prejuzgar, a nadie. 

Por tanto, el Carnaval es la fiesta por excelencia de la transgresión y, como tal, no ha estado muy bien visto por ideologías autoritarias que lo han perseguido e intentado censurar y eliminar. De esto tienen memoria algunas personas de Beniaján, que recuerdan cómo en el Franquismo, a pesar de las prohibiciones, los vecinos más carnavaleros seguían poniéndose sus máscaras, aunque fuera a costa de correr y esconderse para eludir una noche en el cuartelillo. 

Aquéllas “máscaras” eran la versión más antigua del Carnaval en nuestro pueblo. Se hacían con lo que había por casa: sacos de arpillera, trozos de cortina, alguna puntilla sin uso, serrín para el relleno, un poco de paja del granero, papel de estraza para hacer un antifaz y algún sombrero o cucurucho en la cabeza… La idea era que no te reconocieran cuando te acercabas a alguien con un espolsador en la mano para asestarle un golpe o gastarle una broma a otro vecino o vecina, que (hay que decirlo), no siempre era recibida de buen grado, pero sí que era motivo seguro de comentario y chascarrillo.

No se organizaban desfiles, ni había una hora clave de salir a ver los disfraces más llamativos, los cuales se guardaban para el baile de Piñata, sino que era una fiesta, casi un ritual, que se urdía casi en secreto, en grupos (sobre todo de hombres), vecinos, amigos, compañeros, que salían a hacer ruido el Martes de Carnaval. 

Sobrevivió la fiesta a la Dictadura, como antes había sobrevivido a muchos intentos de acabar con ella.Y durante la Democracia fue creciendo, haciéndose cada vez más grande, con el impulso de asociaciones vecinales que eclosionaron, finalmente, en la Asociación Pro Carnaval de Beniaján, creada en 1987 y en torno a la cual se aglutinan actualmente 14 comparsas adultas y 19 infantiles: unos 850 carnavaleros y carnavaleras de todas las edades. Esta asociación, en colaboración con la Junta Vecinal y el apoyo de comercios e instituciones, organiza cada año numerosas actividades y vistosos desfiles, destacando el del domingo de Carnaval que, este año, como sabemos, no tendrán lugar por la delicada situación sanitaria que estamos viviendo a nivel mundial. Sí han organizado un original concurso de disfraces para muñecas, por aquello de mantener viva la ilusión.

Mas algo tan fuerte, tan antiguo, tan nuestro y tan querido como el Carnaval, no puede pasar desapercibido estos días. No nos olvidamos que el año pasado estábamos bailando, haciendo chirigotas y burlas y que sabemos que pronto podremos hacerlo otra vez, solo es cuestión de paciencia. Porque es la fiesta que nos permite ser otros y otras, que nos deja hablar, que expresa nuestra alegría y ganas de vivir, todas las que estamos poniendo para que todo vuelva a ser posible. 


Aurora Lema
Técnica de Interculturalidad y Desarrollo Comunitario
Proyecto PERIFERIA-S (Fundación Cepaim)

Pilares de un pueblo

Desde el pasado viernes, 18 de diciembre, una exposición itinerante recorre enclaves de Beniaján para poner en valor el trabajo que vienen desarrollando los colectivos y asociaciones de la localidad.

Pilares es el nombre que se ha dado a esta muestra realizada de forma colaborativa por cuarenta instituciones beniajanenses, coordinada desde el Centro Comunitario La Estación (Cepaim) en el marco del proyecto Redes Sur, financiado por Fundación Cajamurcia y Bankia. Pilares de la cultura, de las artes, del deporte, de las tradiciones, de la educación, de la economía, de la realidad social, diversa y solidaria que se comparte en este rincón de la Cordillera Sur de Murcia.

En un año complicado para todas ellas, en el que muchas no han podido apenas desarrollar actividad alguna, las asociaciones han querido salir así al encuentro de la ciudadanía por la que trabajan desde hace años, poniendo de manifiesto que siguen ahí a pesar de la difícil travesía a la que nos ha sometido el aciago 2020. Algunas son más que centenarias, otras de creación relativamente reciente, pero todas han transitado un mismo camino de compromiso, dedicación y espíritu de superación en favor de los habitantes de este territorio. La exposición muestra fotografías de sus actividades previas a la pandemia, datos curiosos de cada una de ellas, auténticos logros compartidos que ponen de relieve el imprescindible papel que vienen desempeñando en la construcción de una sociedad más participativa y cohesionada desde el ámbito local y cercano. En los paneles se disponen además códigos QR de acceso a sus respectivas plataformas web y redes sociales, facilitando el acceso a información más detallada. Esta acción de visibilidad es también un canto de esperanza ante ese horizonte cada vez más cercano en el que los distintos colectivos, y la sociedad en general, podrá ir recobrando la tan anhelada normalidad.

La muestra “Pilares” arrancó el viernes por la mañana ocupando la céntrica Plaza de San Antón, corazón de la localidad, coincidiendo además con la celebración del mercado semanal. El sábado se trasladó a la puerta de la Biblioteca y Centro Cultural, entorno muy animado y nuevo foco de atracción cultural en la zona. Y el domingo 20 fue colocada en la siempre concurrida Vía Verde de la Cordillera, a la altura de La Estación. En las próximas semanas seguirá su viaje itinerante, con paradas ya previstas en el Atrio de la Iglesia, el Parque de Monteazahar, el Barrio de El Bojar, el Auditorio Municipal y el Centro La Azacaya. Todo un recorrido por Beniaján en unión con sus colectivos, auténticos pilares de la vida del pueblo.

Los Almendros y su ejemplar historia de superación y mejora social desde el trabajo comunitario

El próximo 25 de diciembre se cumplirá el 50 aniversario de la entrega de llaves de las primeras casas construidas en este barrio de La Alberca, surgido para sacar a decenas de familias de las cuevas en las que vivían hasta ese momento.

En la falda misma de la sierra, entre la Rambla de El Valle y las nuevas urbanizaciones que jalonan la A-30 en dirección al Puerto de la Cadena, el Barrio de Los Almendros se inserta hoy en el casco urbano de La Alberca como una zona más de esta pedanía de la Cordillera Sur. Sus cuatro manzanas se organizan en torno a media docena de calles, homogéneas y pulcras, mostrando un aspecto remozado producto de la rehabilitación integral promovida en 2010 por el Ayuntamiento de Murcia y la Comunidad Autónoma. Fue entonces cuando se instalaron nuevas cubiertas para eliminar las placas de fibrocemento originales, se pintaron las fachadas de colores y se adecentaron los patios y las entradas a las escaleras, entre otras mejoras, unas obras acompañadas además de la renovación de la red de saneamiento y del pavimento de los viales.

Pero la historia de este barrio es verdaderamente singular y se remonta unas cuantas décadas más atrás, cuando se levantaron estos mismos edificios, entonces solitarios y aislados, en mitad de una ladera salpicada por los almendros que le darían nombre. Incluso antes, pues su germen está realmente en las decenas de familias que poblaban las cuevas que se abrían en el cauce de la cercana rambla, y en los desvelos de un sacerdote de recuerdo imborrable para todas ellas: Don Cayetano Moreno. Aquel párroco vino a centrar en los más necesitados su labor pastoral en La Alberca, moviendo cielo y tierra para tratar de mejorar las condiciones de vida de las familias de las cuevas. Empezó por luchar para que tuvieran electricidad, luego alentó la construcción de un pozo para disponer de agua… y terminó por constituir una constructora benéfica que levantaría las casas a las que finalmente se trasladaron todas ellas, dejando atrás para siempre el horadado cantil del ramblizo. El 25 de diciembre de 1970 tuvo lugar el acto de entrega de llaves de las primeras 80 viviendas, fase a la que siguió una segunda, configurándose así el barrio que este 2020 cumple su 50 aniversario.

En Los Almendros fueron recalando muchas otras familias, no solo las procedentes de las cuevas, cristalizando en un crisol humano diverso y unido que compartiría mucho más que vecindad. Y es que la creación de la barriada vino acompañada de una labor de formación, empoderamiento y enriquecimiento cultural de sus habitantes, estimulada también por Don Cayetano y dirigida por numerosas personas del pueblo y del propio barrio que brindaron sus conocimientos y lo mejor de sí para lograrlo. Se dispusieron varios locales comunitarios para la realización de actividades, espacios para la participación y el encuentro vecinal. También se fomentó el movimiento asociativo tan latente en aquellos años y proliferaron grupos de formación, de oficios, de música, de baile, de costura, deportivos… Y todo desde la implicación de la ciudadanía, verdadera protagonista e impulsora de su propio crecimiento. A ello habría que sumar la aparición del Colegio Público Virgen de la Fuensanta, aliado indispensable en muchas de las iniciativas llevadas a cabo, así como del jardín que tantas fiestas y eventos ha venido acogiendo a lo largo de estas cinco décadas. Todo un mundo dentro del mundo, ejemplo de superación y convivencia.

La labor permanente y mantenida hasta nuestros días por la Asociación de Promoción Socio-Cultural, la Asociación de Vecinos de Los Almendros y el colegio, fortalecida desde 2019 con un trabajo en red alentado desde los Servicios Sociales Municipales de Murcia Sur y al que se ha sumado el IES Alquibla, Fundación Cepaim y la propia Junta Municipal de La Alberca, entre otras instituciones, contaba con poder celebrar el aniversario por todo lo alto. Pero la pandemia obliga al aplazamiento. Sin embargo, se ha querido al menos testimoniar la efeméride con la publicación de un audiovisual: “Los Almendros: 50 años construyendo barrio”, el cuál recoge recuerdos y vivencias sobre su historia, relatos en primera persona de esa experiencia compartida que ha marcado a varias generaciones de vecinos y vecinas de este rincón de la Cordillera Sur de Murcia. Hoy miran con orgullo al pasado, pero afrontan además el futuro con la ilusión de que el proceso se mantenga vivo, imparable y multiplicador, gracias a la implicación de la juventud del barrio.

El audiovisual ha sido realizado desde Fundación Cepaim, con el apoyo y colaboración de las demás entidades implicadas, en el marco del proyecto REDES SUR que financia Fundación Cajamurcia y Bankia. Un sencillo pero merecido homenaje a Los Almendros y a sus gentes, ejemplo vivo a día de hoy y del que podrían tomar buena nota en otros lugares, precisamente ahora que la crisis sanitaria nos ha vuelto a poner delante de los ojos la importancia de las redes vecinales, el apoyo mutuo, el ocio de proximidad y la cultura de barrio. Almendros que tras cinco décadas siguen floreciendo.

Audiovisual «Los Almendros: 50 años construyendo barrio»

Colectivos de Beniaján en positivo frente a la pandemia

El pasado sábado 28 de noviembre tuvo lugar SOMOS+, un encuentro virtual de asociaciones y colectivos de Beniaján convocado desde La Estación, centro comunitario gestionado por Fundación Cepaim en esta localidad.

El evento se produce precisamente en un contexto de crisis sanitaria por el que gran parte de la labor que venían desempeñando los colectivos del territorio, como en tantos otros sectores, ha tenido que ser suspendida o adaptada con dificultad a cada nueva normalidad a la que nos ha llevado la pandemia. Estos días, por ejemplo, se está celebrando en el Auditorio la XVIII Muestra de Teatro Edmundo Chacour tras ocho meses de aplazamiento. No habrá tanta suerte para los Carnavales de 2021, cuya suspensión ya ha sido comunicada oficialmente por tratarse de unas fiestas que congregan anualmente a miles de participantes y asistentes en las calles de Beniaján y que, como otros eventos multitudinarios, hoy por hoy son claramente inviables.

Al encuentro asistieron representantes de una veintena de instituciones de la localidad, tanto deportivas, como culturales, artísticas o de carácter vecinal y social: Columbares, Beto, Cáritas Parroquial, Centro de la Mujer de El Bojar, Agrupación Musical, Teatro Edmundo Chacour, Enkidu Teatro, Coral Vía Musicalis, Chirigota de Beniaján, Asociación Pro-Carnaval, Argarruchal, Asociación de Vecinos, Arqueología de Guardia, Beniaján Basket, Club Gimnasia Rítmica, así como la Junta Municipal, el Auditorio y el Centro Cultural de Beniaján. Las aportaciones de cada una de ellas fueron poniendo de manifiesto que, ante esa irremediable incertidumbre que viene marcando la planificación y puesta en marcha de actividades, resulta imprescindible la suma de esfuerzos para la superación de retos comunes, el apoyo mutuo y decidido entre instituciones, y la apertura a un espectro de la ciudadanía cada vez más amplio y diverso al que se debe dar respuesta en coherencia con el compromiso social que las une. Trabajar desde un colectivo por y para las personas de un territorio concreto, como es el caso de las entidades de Beniaján, forma parte de esa estrategia que vuelve a cobrar fuerza en el nuevo modelo de sociedad al que nos dirigimos: apostar por lo local, por la economía, el ocio y la cultura de proximidad.

La jornada se planteó como un espacio de escucha, de reflexión y transmisión de buenas prácticas en el ámbito del asociacionismo, buscando estrategias innovadoras de trabajo en red. Se recordó por ejemplo lo vivido el año pasado con “Beniaján en Vela”, evento en el que se implicaron varias de las asociaciones presentes en el encuentro, dando como resultado una experiencia colaborativa de gran repercusión y trascendencia que, de no haber sido por la pandemia, se habría realizado de nuevo en 2020. Frente a la imposibilidad de poder concentrar grandes públicos, se resaltaron las oportunidades que hoy nos brindan las plataformas online para mantener el contacto con la base social y también ciertas programaciones, pero sin perder de vista que hay muchas personas para las que la brecha digital, por falta de habilidades o precariedad de medios, sigue siendo una barrera. Por ello, en la medida de lo posible y siempre que se cumplan los protocolos y normas de seguridad, ajustando aforos y formatos, se debe seguir abogando por la experiencia presencial: una apuesta por el ocio seguro, cercano, a un paso de casa.

Para ello, se considera imprescindible que las entidades puedan compartir recursos y optimizar las posibilidades que ofrecen los equipamientos socio-culturales con los que cuenta la localidad, como el Auditorio, la nueva Biblioteca y Centro Cultural, el Centro La Azacaya, el Ecomuseo, La Estación o La Madriguera, brindándolos a colectivos que carezcan de instalaciones adecuadas y dando una mayor difusión a sus programaciones; también la puesta en valor del espacio público al aire libre como el entorno más seguro para la celebración de determinadas actividades: se habló de trabajar una programación colaborativa que llene de contenido cultural y artístico las plazas y jardines del pueblo, la Vía Verde o la Calle Mayor. En este sentido, desde la Junta Municipal se destacó que Beniaján cuenta con un nuevo espacio de gran versatilidad, como es la pista del CEIP Ntra. Sra. de Fátima, dotada de graderío y a la que recientemente se ha incorporado una gran cubierta. También fue muy celebrada la reciente inauguración de la nueva biblioteca municipal y sala de estudio. Y otros de los asuntos abordados fueron la necesidad de ampliar la oferta de ocio juvenil en el pueblo o la recuperación del patrimonio histórico y cultural, objetivos que ya están en marcha o se marcan en el horizonte cercano de muchas de las asociaciones participantes.

Se aprovechó el encuentro para compartir los resultados de la encuesta online lanzada hace un mes, también desde La Estación, para conocer el grado de conocimiento que tiene la ciudadanía de Beniaján sobre los equipamientos y entidades locales. Ambas iniciativas se han organizado en el marco de “Redes Sur”, proyecto financiado por Bankia y Fundación Cajamurcia desde el que se está trabajando el fomento del asociacionismo, la participación y la cooperación entre las asociaciones y las administraciones públicas en el territorio de la Cordillera Sur del municipio de Murcia. SOMOS+ finalizó con el compromiso de establecer una red formal de colaboración interna entre colectivos y de difusión externa de las actividades que éstos desarrollan, para seguir sumando y construyendo comunidad, siempre en positivo, por Beniaján.

Diagnóstico a golpe de click en tiempos de pandemia

El Centro Comunitario La Estación acaba de lanzar «¿Conoces tu pueblo?»: una encuesta online con la que pretende ahondar en el diagnóstico del área de Beniaján en materia de asociacionismo.

La encuesta se dirige especialmente a adolescentes, aunque está abierta a la participación de cualquier persona. El objetivo es, por un lado, detectar carencias de apego al territorio y de ocio juvenil en esta parte del municipio de Murcia; y por otro, apoyar en estos tiempos de especial dificultad a la red de asociaciones, entidades recreativas y equipamientos culturales existentes en la localidad. La mayor parte de estas instituciones están haciendo un gran esfuerzo por seguir ofreciendo actividades seguras a la población, amoldándolas a las limitaciones sanitarias.

Desde hace meses, la distancia social y el confinamiento vienen marcando nuestro día a día, pero también se está reflexionando mucho sobre el contexto inédito hacia el que nos dirigimos. En ese nuevo paradigma, los equipamientos socio-culturales y el tejido asociativo local juegan un papel fundamental como generadores del ocio de proximidad y soporte más inmediato de la cultura de barrio. Estas instituciones se han visto muy afectadas por la pandemia, paralizando algunas de ellas su actividad o tratando de adaptarse a la situación a marchas forzadas. Pero en todo este proceso transformador no pueden caminar en soledad, ni es suficiente con el respaldo que puedan brindarle las administraciones, sino que ha de implicarse también la propia ciudadanía por la que trabajan. Por ello, desde La Estación se considera vital mantener canales abiertos con la población y especialmente con la juventud de su zona de influencia: para que fluya la comunicación y se desconfinen las ideas y la creatividad.

Los resultados que arroje esta encuesta ayudarán a pulsar la percepción que tiene el vecindario en general, y los más jóvenes en particular, sobre las posibilidades del lugar donde residen, así como recogerán sugerencias para mejorarlo. Esta labor de diagnóstico y sensibilización se enmarca en el proyecto Redes Sur que desarrolla el Centro La Estación este año con el apoyo de Fundación Cajamurcia y Bankia.

La encuesta es completamente anónima. Pincha AQUÍ si quieres participar.

La Estación, un espacio seguro para mantener la actividad deportiva, formativa y cultural

Desde el pasado mes de septiembre, el Centro Comunitario La Estación viene cediendo sus instalaciones a diversos colectivos de Beniaján para que éstos puedan seguir desarrollando su actividad con todas las medidas de seguridad sanitaria.

La pandemia ha provocado la paralización de muchas de las actividades, cursos y formaciones ofrecidas de forma habitual a la ciudadanía por asociaciones del territorio. En muchos casos, sus sedes no reunían las condiciones necesarias para el desempeño de las mismas de forma que se pudieran cumplir las recomendaciones sanitarias establecidas, por ser espacios demasiado reducidos o a veces compartidos con otras entidades. Algunas instalaciones municipales donde se llevaban a cabo hasta el pasado febrero, han permanecido incluso cerradas hasta hace apenas unas semanas.

En vista de la situación y desde el proyecto Redes Sur que tiene en marcha este año Fundación Cepaim, precisamente para el fortalecimiento del tejido asociativo local, con el apoyo de Bankia y Fundación Cajamurcia, se decidió abrir una línea de colaboración con algunas de ellas para que el Centro Comunitario La Estación pudiera cubrir sus demandas de espacio. A las posibilidades que ofrece la gran sala interior diáfana con que cuenta el centro, se une la versatilidad del antiguo muelle cubierto para el desarrollo de acciones al aire libre. Y todo bajo estrictas medidas para el cumplimiento del límite de aforos, uso obligatorio de mascarillas, distanciamiento, desinfección y limpieza del espacio.

De esta forma, ha sido posible que retomaran su actividad tras el verano decenas de componentes del Club de Gimnasia Rítmica Junta Municipal de Beniaján. También se han posibilitado ensayos a grupos de teatro, como Enkidu, Edmundo Chacour y AyeCía, todos ellos inmersos estos días en el montaje de propuestas enmarcadas en la convocatoria de Reactivos Culturales lanzada por el Ayuntamiento de Murcia. Además, está siendo utilizada La Estación por la Coral Vía Musicalis, e incluso la Agrupación Musical de Beniaján está preparado alguna de sus actuaciones. Paralelamente, poco a poco se han ido retomando los cursos organizados por Cepaim dentro de sus programas de empleo y formación, manteniendo abierto el centro comunitario desde un ejercicio de responsabilidad con la situación sanitaria y también de compromiso decidido con la ciudadanía y sus colectivos.

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